Terminé mis estudios de maestría sin ofertas de trabajo, la única que tuve la desprecié porque era poco "para mi". Y llevo dos largas semanas en casa. Suena irreal para lo que eran mis planes. En sólo 2 semanas tuve que reconstruir mi panorama y la forma en que veo y me dirijo al mundo. Definitivamente, el mundo nunca fue tan rosa como yo lo veía desde la esfera que se encuentra en al escuela. Y después de lamer mis heridas porque la empresa a la que le dedique mis vacaciones de verano no me dio más que las gracias, decidí que mi futuro lo tengo que construir yo. Suena tan sencillo que no te imaginas que para llegar a resoluciones tan simples es necesario caer.
Fueron, como ya lo mencioné, dos semanas en las que estuve lamentándome de "mi mala suerte". De que una alumna estrella no tuvo el empleo de sus sueños justo a unos días después de terminar la escuela. De que mis falsas expectativas (por no decir altas) nunca fueron más que eso, expectativas. Los planes construyen tu idea de tu futuro, pero en el camino las cosas cambian.
Ahora, será tiempo de dejar viejos hábitos de egocentrismo (si es que aplica) y buscar trabajo por lo que soy.
¿Qué trae el futuro?
No tengo la menor idea....
1 comentario:
El problema en el que incurrimos muchos profesionistas es buscar trabajos que no existen o rechazar oportunidades arriesgadas. Ten valor, sé que encontrarás un buen empleo si abres tu mente a nuevas posibilidades y decides cortar el cordon umbilical con lo que te pueda estar limitando. Opciones hay muchas solo es cuestion de que quieras verlas.
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