lunes, 25 de abril de 2011

Coleccionista de boletos

Durante 6 años y medio viaje de Acámbaro a Morelia (y viceversa) cerca de 40 fines de semana. Ya no hago cuentas monetarias del costo de los boletos de autobús porque el gasto de mis estudios se eleva, pero definitivamente viaje bastante. Puedo contar los fines de semana que permanecí en Morelia con los dedos de mis dos manos. Nunca pertenecí en realidad a ninguno de los dos lados, en Acámbaro está el lugar donde crecí, pero Morelia representa el lugar donde conocí a mi futuro esposo. Ese sentimiento nómada me persigue aún después de terminar la escuela. Entre dos opciones de trabajo y el futuro por delante, lo único que sé es que no permaneceré en casa. No sé dónde está mi futuro y no puedo decir en qué lugar estaré en un año. Sólo tengo una mochila llena de recuerdos y muchos boletos de autobús que empiezo a coleccionar ahora que ya no viajo tanto.

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